1446. Martes, 4 agosto, 2009

Capítulo
Milésimo cuadringentésimo cuadragésimo sexto: "Cuando los elefantes
luchan, la hierba es la que sufre" (Proverbio Africano)

La
crueldad femenina llega -a veces- a unos límites que son difíciles de
comprender hasta por las mentes más retorcidas y perversas.

El cóndor, el ave carroñera más grande que existe, es un animal
completamente monógamo y con una característica muy peculiar: sólo se
aparea cada dos años. El acoplamiento se produce después de que el
macho realice -a más de tres mil metros de altura- largas paradas
nupciales que le dejan al borde del agotamiento. Y todo con un único
motivo: impresionar a su hembra y que ella le permita desfogarse. ¡Por
fin!

Pues bien, después de esperar los dos años para que aquello pueda
ocurrir, después de dejarse las plumas exhibiéndose delante de la única
compañera que va a tener en toda su vida, después de semejantes
sacrificios, más del 50% de las señoritas cóndor
se niegan a realizar la cópula con su sufrido compañero… al que no le
queda más remedio – lo de la monogamia lo llevan a rajatabla- que
esperar otros dos años para que ella vuelva a encontrase en celo y
tener la suerte de que entonces a la señora cóndor le apetezca.

Crueles no es la palabra, no… habría que inventarla.

… vendiendo discos como churros

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

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