1418. Lunes, 8 junio, 2009

Capítulo
Milésimo cuadringentésimo decimoctavo: "El tiempo de la reflexión es
una economía de tiempo" (Publio Siro, 85 a. C. – 43 a. C.; escritor
latino)

Franklin,
el inventor del pararrayos, estimó que, tal como avanzaba la técnica, a
finales del siglo XX se trabajaría sólo tres horas semanales. El resto
sería tiempo libre. Visión de futuro que tenía el buen hombre.

Resulta que ahora vivimos más años, la tecnología nos ayuda, hasta
tenemos más días de vacaciones; nunca antes habíamos podido disfrutar
de tanta dosis de vida. Sin embargo, parece que nuestros deseos crecen
con mayor rapidez que el tiempo que tenemos para satisfacerlos y cada
vez nos ahogamos más en la sensación de su falta.

O alguien se pone a hacer lo que “El vendedor del tiempo”,
cuyo protagonista vendía minutos envasados, o, sin esperar mucho más,
que se reúnan los jefes que se tengan que reunir y establezcan algún
tipo de decreto para que cada día dure más horas. Con las 24 de ahora
no nos llega.

… nudo gordiano

Todos los "capítulos" de "tantos hombres y tan poco tiempo"

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